Empresa danesa proyecta transportar CO2 en contenedores a Puerto de Esbjerg

Por Redacción PortalPortuario @PortalPortuario Puerto de Esbjerg Esbjerg fue elegida como la ubicación preferida para una nueva planta piloto que convertirá hielo seco en CO2 líquido. De este modo, los contenedores de transporte podrían convertirse en la clave para que el transporte de este elemento sea accesible a muchas más empresas. El Puerto de Esbjerg fue designado como centro de almacenamiento de CO2, una de las tecnologías que serán cruciales para alcanzar nuestros objetivos climáticos en el futuro. El potencial es enorme, pero también lo son los desafíos técnicos. Actualmente, el CO2 se transporta a alta presión, generalmente mediante oleoductos, camiones cisterna o buques con tanques a presión. Esto no solo supone un gasto considerable, sino que además es prácticamente imposible de implementar a escala global. Una nueva empresa emergente danesa quiere utilizar contenedores marítimos para transportar CO2 en forma de hielo seco, aprovechando así una infraestructura ya extendida a prácticamente todo el mundo, el contenedor marítimo. Esto permitiría llegar a pequeñas y medianas empresas dispersas por amplias zonas geográficas. Se proyecta un contenedor marítimo estándar de 20 pies, aislado para transportar CO2 como hielo seco a presión atmosférica. Detrás de este proyecto innovador se encuentran empresas e instituciones de investigación, entre ellas la Universidad de Aarhus, Maersk Container Industry, el Puerto de Esbjerg y Energy Cluster Denmark. Se prevé que la solución comercial esté lista para 2028. La empresa responsable es DecarbonICE, que ha desarrollado el contenedor patentado con aislamiento térmico superior. Henrik O. Madsen, director ejecutivo, afirma que un solo contenedor podrá almacenar hasta 21 toneladas de hielo seco, es decir, CO2 congelado. Los contenedores mantienen el hielo seco a presión atmosférica y pueden transportarse mediante soluciones logísticas estándar como camiones, trenes, barcos y barcazas. El hielo seco se entrega en forma de gránulos, lo que permite su manipulación en grandes cantidades. Con 43 millones de contenedores marítimos en circulación en todo el mundo, tan solo un pequeño porcentaje sería suficiente para transportar una gran parte del CO2 que se prevé capturar en el futuro. “Nuestra ventaja reside en que la infraestructura y los contenedores ya existen. Hoy en día, transportar CO2 es caro y complicado. Sin duda, hay grandes empresas y emisores dispuestos a invertir en una solución de transporte específica, pero para muchas pequeñas y medianas empresas repartidas por amplias zonas geográficas, esto simplemente no es viable. A esas empresas podemos ayudarlas”, declaró Henrik O. Madsen, quien en las últimas semanas ha recibido consultas de empresas de Estados Unidos y Suiza, a pesar de que la tecnología se lanzó este mismo año. El ejecutivo estima que la solución reducirá significativamente los costos de capital para el transporte y recortará los costos operativos hasta en 30%. “Por poner un ejemplo, hemos contactado con una planta de biogás que compró ocho camiones cisterna para transportar CO2 líquido. Cada camión cuesta alrededor de USD 280 mil. En comparación, calculo que nuestro contenedor costará alrededor de USD 7 mil”, explicó el director ejecutivo de DecarbonICE , quien añade que la empresa está colaborando con Maersk Container Industry para producir contenedores con aislamiento térmico en China, donde esta última empresa ya cuenta con una planta de producción de contenedores. Madsen subraya que esta tecnología debe considerarse un complemento a las demás inversiones que se están realizando actualmente en infraestructura de CO2. Por lo general, son algunos de los mayores emisores de Dinamarca, centrales eléctricas, fábricas de cemento y otras industrias pesadas, quienes invierten en infraestructura específica, como gasoductos y tanques de presión. Esto seguirá siendo necesario. “No tenemos ninguna ambición de competir con los oleoductos. Seguirán siendo relevantes para las grandes industrias con necesidades muy diferentes. Pero las pequeñas y medianas empresas también tendrán que hacer frente a las exigencias climáticas, y también ellas cuentan con procesos en los que la producción de CO2 será inevitable en el futuro. También es fácil imaginar este transporte en contenedores hasta las conexiones de gasoductos, por ejemplo. Ambas formas de infraestructura podrían funcionar muy bien juntas”, manifestó Henrik O. Madsen. Como parte del proyecto, se construirá una planta en el Puerto de Esbjerg para convertir el hielo seco en CO2 líquido. La unidad requiere un aporte energético mínimo, ya que extrae el calor del entorno. Cuando la planta esté lista en 2028 o 2029, se conectará al Proyecto Greensand, que almacena CO2 en un antiguo yacimiento de petróleo y gas en el Mar del Norte. “Hemos hablado con muchos puertos sobre dónde podría funcionar esto, pero Esbjerg es el puerto líder en CCS (Captura y Almacenamiento de Carbono), por lo que era el lugar idóneo para